La jefa de gobierno, Claudia Sheinbaum, señaló que no fue notificada con anticipación sobre la determinación de Rubén Rocha Moya de retomar sus funciones como gobernador de Sinaloa y opinó que su reincorporación no resultaba adecuada para el estado.
En la conferencia matutina de este lunes, la mandataria mencionó que se enteró del regreso únicamente mediante una publicación realizada por el propio gobernador.
“Yo me enteré por la publicación del propio gobernador, no tuve ningún conocimiento previo de que él quisiera regresar a ejercer sus funciones en el estado de Sinaloa. La verdad, no me parecía pertinente”, declaró.
Sheinbaum recordó que después la Secretaría de Gobernación aclaró que el retorno de Rocha Moya fue una decisión personal y que el Gobierno federal no intervino en ella.
Congreso deberá nombrar a gobernador interinoTras las reacciones que provocó su regreso, Rocha Moya volvió a solicitar licencia. En este contexto, Sheinbaum manifestó que corresponde ahora al Congreso de Sinaloa designar a un gobernador interino para liderar el estado.
La mandataria explicó que esta persona debe garantizar la estabilidad política en Sinaloa durante el lapso previo al cambio de administración, que se prevé tras las elecciones de junio de 2027.
Sheinbaum señaló que quien ocupe este puesto debe demostrar capacidad, honestidad, profesionalismo y un compromiso con la ciudadanía sinaloense.
“Que sea una persona con la capacidad, la honestidad, el profesionalismo y la entrega al pueblo de Sinaloa que se requiere”, afirmó.
La gobernante también enfatizó que la decisión es autónoma del Congreso local, y que serán las diputadas y diputados sinaloenses quienes determinen quién estará al frente del gobierno estatal de manera temporal.
Mientras se toma la decisión sobre el interinato, el Gobierno federal garantizó que seguirá vigilando la situación de seguridad y las condiciones de gobernabilidad en Sinaloa.



