Jesús Maximiano “N” es el doctor implicado por su supuesta participación en la muerte de ocho pacientes en Hermosillo, Sonora, tras recibir tratamientos con soluciones parenterales, comúnmente conocidas como sueros vitaminados. Este caso está siendo investigado por la Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora.
El médico estuvo prófugo de la justicia por aproximadamente seis meses. Durante ese tiempo, las autoridades efectuaron cateos, aseguraron propiedades y vehículos, además de bloquear cuentas bancarias vinculadas a la investigación, medidas que limitaron su capacidad de actuar.
Finalmente, los abogados de Maximiano “N” establecieron comunicación con las autoridades y él se entregó voluntariamente el lunes 5 de octubre ante la Agencia Ministerial de Investigación Criminal. Luego fue trasladado al Centro de Reinserción Social (CERESO) de Hermosillo, quedando bajo la custodia de un juez.
La indagatoria está vinculada con la administración de soluciones parenterales que supuestamente causaron la muerte de ocho personas y afectaron la salud de otros pacientes. Las autoridades deberán establecer las responsabilidades correspondientes ante un juez, respetando la presunción de inocencia y el debido proceso.
Este caso cobró notoriedad después de que varios pacientes mostraran síntomas graves luego de recibir dichos tratamientos. Según la información difundida en la investigación, se analiza una posible contaminación de los productos, dado que algunas personas presentaron cuadros clínicos compatibles con sepsis.
Asimismo, las autoridades sanitarias señalaron que los productos administrados no contenían solamente vitaminas, sino también otras sustancias promocionadas como tratamientos similares a “células madre”.
Actualmente, Maximiano “N” permanece bajo custodia mientras avanza el proceso judicial. Su estado de salud fue reportado como delicado y las autoridades informaron que recientemente fue sometido a una amputación derivada de una enfermedad crónica-degenerativa.
La Fiscalía de Sonora continuará con las pesquisas para esclarecer cómo se administraron los tratamientos, determinar las circunstancias de los fallecimientos y establecer las responsabilidades legales correspondientes.



