Un grupo de investigadores de México y Eslovenia ha hallado una antigua ciudad maya al norte de la Reserva de la Biosfera de Calakmul, en Campeche, un descubrimiento que enriquece el entendimiento sobre la organización política y urbana de una de las civilizaciones más relevantes de Mesoamérica.
Este sitio arqueológico ha sido denominado Minanbé, un término de origen maya que se traduce como “no hay camino”, lo que alude a que estuvo oculto e inalterado durante más de mil años en la densa jungla campechana.
Según el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), esta ciudad tuvo un papel significativo dentro de la red de asentamientos mayas durante el Periodo Clásico (600-900 d.C.), una época marcada por el auge de grandes centros ceremoniales, avances en la ciencia y un activo intercambio político y comercial entre las ciudades de la zona.
Las primeras investigaciones han permitido identificar un asentamiento que abarca aproximadamente 15 hectáreas, situado al oeste de Chactún, otro importante sitio arqueológico que fue descubierto en 2013 y que se considera uno de los hallazgos más relevantes de las últimas décadas en la península de Yucatán.
Entre los restos hallados destacan 14 estelas y altares ceremoniales, que son monumentos de piedra utilizados por los antiguos mayas para documentar eventos históricos, ceremonias religiosas y la sucesión de gobernantes. Los expertos opinan que estas estructuras demuestran que Minanbé tuvo una posición clave en la jerarquía política y religiosa de la región.
Los arqueólogos también encontraron restos de plazas, edificios monumentales y plataformas ceremoniales que evidencian un alto nivel de planificación urbana, confirmando así que se trató de un centro de relevancia regional y no de un asentamiento menor.
Este descubrimiento fue facilitado por la combinación de exploraciones de campo y tecnologías de percepción remota, como el sistema LiDAR (Light Detection and Ranging), que utiliza pulsos láser para penetrar la vegetación y crear modelos tridimensionales del terreno, permitiendo detectar estructuras ocultas bajo la selva sin la necesidad de llevar a cabo excavaciones extensas.
Los especialistas del INAH indicaron que este hallazgo permitirá una mejor comprensión de las relaciones políticas, económicas y culturales entre las ciudades mayas del sur de Campeche y abre nuevas vías de investigación sobre la expansión y organización territorial de esta civilización.
La Reserva de la Biosfera de Calakmul, que ha sido declarada Patrimonio Mundial por la UNESCO debido a su riqueza natural y cultural, alberga una de las mayores concentraciones de vestigios arqueológicos mayas en México. El descubrimiento de Minanbé reafirma que todavía existen importantes ciudades ocultas bajo la selva, lo que lleva a los investigadores a considerar que la región sigue teniendo un enorme potencial para futuras exploraciones arqueológicas.



