Mediante labores de inteligencia e investigación, autoridades federales y estatales lograron desmantelar y destruir cuatro laboratorios clandestinos dedicados a la producción de drogas sintéticas en los estados de Michoacán y Guerrero.
El operativo fue llevado a cabo en coordinación por la Secretaría de Defensa Nacional, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Guardia Nacional, así como por autoridades estatales de ambas entidades.
Estas acciones se desarrollaron en zonas cercanas a Carácuaro, Michoacán, y en Zirándaro y Coahuayutla de José María Izazaga, Guerrero, como parte del seguimiento a organizaciones criminales vinculadas con la fabricación, almacenamiento y distribución de narcóticos.
Durante el operativo, elementos federales fueron atacados con disparos de arma de fuego por presuntos integrantes de la delincuencia organizada. Sin embargo, pese a la agresión, los agentes continuaron con las tareas hasta lograr la destrucción total de los cuatro laboratorios.








