Ciudad de México, 16 de junio de 2026.- Las declaraciones del físico estadounidense David Gross han provocado un intenso debate tanto en la comunidad científica como en las redes sociales, tras su afirmación de que las posibilidades de que la humanidad sobreviva a los próximos 50 años son “muy bajas”, debido a los crecientes riesgos globales que enfrenta el mundo.
Gross, quien fue galardonado con el Premio Nobel de Física en 2004 junto a Frank Wilczek y H. David Politzer por el descubrimiento de la “libertad asintótica”, una propiedad fundamental de los quarks que ayudó a establecer el Modelo Estándar de la física de partículas, emitió esta advertencia en una entrevista con el medio especializado Live Science.
La controvertida afirmación salió a la luz cuando le preguntaron sobre la posibilidad de que la física logre formular una teoría unificada que explique todas las fuerzas fundamentales de la naturaleza en las próximas décadas. Sin embargo, en vez de enfocarse en los avances científicos, Gross manifestó que su mayor preocupación es la supervivencia de la civilización humana.
De acuerdo con el científico, uno de los principales peligros es la posibilidad de un conflicto nuclear. Gross indicó que, basado en estimaciones probabilísticas, considera que existe un riesgo anual considerable de que ocurra una guerra de tal magnitud, lo que disminuiría drásticamente las expectativas de supervivencia de la humanidad en los próximos 50 años.
El Nobel también mostró su inquietud por el deterioro de las relaciones internacionales, los conflictos geopolíticos, la proliferación de armas nucleares y otros desafíos globales que podrían desencadenar una crisis existencial para la humanidad. Algunos medios han señalado que entre sus preocupaciones también se encuentran los riesgos del rápido avance de nuevas tecnologías, incluida la inteligencia artificial.
A pesar de la gravedad de sus afirmaciones, varios especialistas han indicado que la advertencia de Gross no debe considerarse como una predicción científica avalada por evidencia concluyente, sino como una reflexión personal basada en su análisis de los riesgos globales actuales. Expertos en relaciones internacionales y seguridad sostienen que, aunque las amenazas son reales, resulta imposible determinar con exactitud la probabilidad de un colapso civilizatorio en un plazo específico.
Las declaraciones de David Gross se añaden a un debate creciente dentro de la comunidad científica sobre los denominados riesgos existenciales, es decir, aquellas amenazas que podrían impactar severamente o incluso acabar con la civilización humana, tales como las guerras nucleares, el cambio climático, pandemias globales y el uso indebido de tecnologías avanzadas.



