Para Portugal, disputar un encuentro en un recinto aún en obras no es una alternativa viable.
La cuenta regresiva para la reapertura del Estadio Azteca se ha convertido en motivo de inquietud internacional. A poco más de un mes de la fecha prevista para su reinauguración, los avances en la remodelación mantienen en alerta a la selección de Selección de fútbol de Portugal, que teme que el inmueble no esté listo para el amistoso frente a Selección de fútbol de México programado para el 28 de marzo.
Lo que inicialmente se planteó como una modernización rumbo al Copa Mundial de la FIFA 2026 ahora luce como una carrera contrarreloj. De acuerdo con el diario portugués A Bola, la delegación lusa cuestiona si el estadio cumplirá en tiempo y forma con los estándares de seguridad y logística exigidos por la FIFA, lo que incluso abre la puerta a un posible cambio de sede.
Las preocupaciones no se limitan al amistoso de marzo. Medios europeos advirtieron que los retrasos podrían afectar partidos del propio Mundial si las obras no concluyen conforme al calendario. En Inglaterra, el tabloide Daily Mirror también reportó inquietud sobre eventuales modificaciones en la ruta de algunas selecciones durante la justa.




