El auge en el uso de fármacos para el control de peso ha provocado también un incremento en la distribución de productos falsos o sin autorización, lo que representa un peligro para quienes desean adelgazar rápidamente.
En México, el 3.8 por ciento de los hogares ya tiene al menos una persona que emplea medicamentos del grupo GLP-1, según informó The Health Effect 2026 de Worldpanel by Numerator.
Expertos alertan que detrás de una supuesta “pluma para bajar de peso” pueden encontrarse productos contaminados con bacterias, endotoxinas e impurezas, además de dosis incorrectas o ingredientes distintos a los indicados en la etiqueta.
El crecimiento de este mercado ilegal está vinculado, entre otros motivos, a la facilidad de compra a través de redes sociales, sitios web y aplicaciones de mensajería, donde se ofrecen sin supervisión sanitaria.
Los productos falsos incluso utilizan nombres de sustancias reconocidas, marcas populares y empaques semejantes a los originales para aparentar legitimidad, además de prometer resultados rápidos y extraordinarios.




